Caroline Roitfeld editora de Vogue Paris sabe como vender ejemplares sin rebajar a los artitas para contar sus caóticas o divertidas vidas. Ella sabe vender con arte con el arte de la fotografía y ser polémica con ellas. Para esta edición contó con el lente de Steven Klein demostrando la sensualidad al máximo, un poco oscura y violenta, sadomasoquista. Con tensión y juegos. Una editorial excelente.


Julce*









