
Detesto a la juventud que esta invadiendo Venezuela. La detesto, todo son una cuerda de descerebrados, sin noción de la vida, todos quieren estar pegados al televisor viendo la pésima programación de MTV o, si no, pegado en la computadora, conectados en el MSN y, si son un poco “modernos” en el Hi5 (por que para ellos el Facebook es aburrido). Dejando aparte su vida social (real). Pero yo defendería el caso de alguien pegado en su PC, visitando páginas y blog de moda, cine, música y conectado en el Facebook o el Myspace, hablando con grupos de personas que piensan y tiene los mismo gusto que el. Pero esta juventud que nos invade puede conseguir amigos con pensamientos y gustos igual que ellos en cualquier esquina. Ya que a todos estos seres les encanta la masiva marca Aeropostal, los tuning car y escuchar reggaeton. Como detesto todo eso. Desteto ver a niñit@s de 10 a 12 años disfrazados de emos. Pero lo que mas detesto es ver a chamitos de 16años con su “mejor outfit” en los pasillos de los centros comerciales, reunidos todos ahí, solo para conversar.
Estos jóvenes estupidos quieren que su vida sea un capitulo de Gossip Girl. Pero, déjeme decir que… NUNCA, JAMAS lo serán, por que, primero que todo, ustedes no saben de Marc Jacobs, ni mucho menos tienen –o tendrán- algo de la firma en su closet. Segundo, no son hijos de diseñadores top, tercero, su colegio no tiene una página de chisme, tal vez, tenga un Ciberloco –o como se llame ahora- donde publican comentarios como: ¿Qué piensan de Marianita o, de Pedrito? Cuarto, ustedes no asisten a fiestas TOP, por que prefieren ir a pro-graduaciones a beber, fumar y bailar reggaeton, a escondidas de sus padres. Quinto, los de Gossip no van a centros comerciales a reunirse todos los fines de semana para hablar, como si no existieran restaurantes y cafés.
Así que ubíquense, racionen y despierten por que nunca (NEVER) seran Serena, Chuck, Blair o Nate.
Una serie es una serie y ustedes son un grupo de niñitos con deseos de ser alguien y con ganas de que su vida tenga un drama y, por cierto, ustedes no cargan la tarjeta dorada de mama, no son considerándoos el Hollywood joven, y no salen en People, Nylon, New york ni mucho menos en Vanity Fair.
Así que, queridos vivan su realidad y dejen de soñar…
XOXO (para que se emocionen)
Julio C. Castellanos Q.